La vida de la mujer no se acaba, ni mucho menos, con la última regla. Éste es el concepto que el I Salón de la Menopausia Ella y el Abanico, que tendrá lugar en las Cotxeres de Sants en Barcelona el 15 y el 16 de abril, desea reivindicar. Y como para vivir esta etapa con plena calidad un arma básica es la información, las organizadoras se han esforzado por crear un espacio donde las mujeres podrán conocer todo lo relativo a este momento de la vida y compartir experiencias. Porque la menopausia tiene que dejar de ser la gran desconocida y algo de lo que sólo se habla en voz baja.

Se acerca de nuevo el 8 de Marzo, el Día de la Mujer Trabajadora, y las noticias no son demasiado halagüeñas para este colectivo en cuanto a su grado de afectación por la crisis, hasta el punto que incluso se puede decir que han retrocedido las conquistas de muchos años de lucha por la emancipación femenina. Para muestra, un estudio de la Fundació Surt de Barcelona, que trabaja para la orientación y la inserción laboral de las mujeres, revela los fuertes impactos de la crisis económica en la vida laboral y familiar de las mujeres. Entre ellos destacan la bajada del nivel de vida, incluso hasta estadios que lindan con la pobreza, el aumento de la precariedad, la discriminación y la demanda de perfiles profesionales excesivamente cualificados en relación con el puesto de trabajo, así como la mayor carga doméstica que la crisis ha supuesto para las mujeres (dada la escasa concienciación masculina hacia la repartición de tareas), hecho que incluso ha afectado a su salud.

La crisis afecta de una manera especial a las mujeres
Días después y con la resaca del terremoto creo que puedo dar una impresión, y como tal es subjetiva, que incluso los terremotos hacen distinción de clases sociales. Chile, uno de los países latinoamericanos que está a punto de cumplir el bicentenario de su independencia, y que a lo largo de todo este tiempo ha tenido políticamente un par de épocas oscuras, no ha podido superar aún las diferencias de clases sociales.

Refugiados y carreteras después del terremoto
Os presentamos a una nueva colaboradora que se une al excelente elenco de blogueros y blogueras de INTROVERSION. Ella es Milena Gaete Llanos, que había formado parte del equipo de la edición impresa y que, ahora desde Chile, nos ofrece sus retratos escritos de la sociedad chilena y de cómo las mujeres se ubican en ella, desde la nueva sección de este blog ‘En las antípodas’. De entrada, sus comentarios sobre el terremoto que han vivido recientemente: “Aquí hemos pasado mucho miedo. Nosotros vivimos en un catorceavo piso y parecíamos cubitos de hielo dentro de una coctelera. Además, en nuestra habitación, hay unos grandes ventanales y podíamos ver cómo caían los cables eléctricos a la vez que se formaban bolas de energía. A continuación, el apagón total. Parecía que estábamos en un bombardeo. Qué miedo…” Os dejamos con ella y con sus primeras pinceladas al llegar a Santiago de Chile, capital del país, antes del seísmo que han vivido sus habitantes.

Señal 'feminista' en Santiago de Chile
Cargando...