¿Quién no conoce a Concha Velasco? ¿Quién no siente un aprecio especial hacia esa gran mujer que ha sabido hacerse respetar tanto en el terreno personal como en el profesional? Con la satisfacción de haber llevado una de las carreras artísticas más brillantes de este país, Concha Velasco disfruta ahora de una situación familiar muy satisfactoria, con la llegada de su primer nieto, mientras se pone en la piel de Madame Rosa en la obra teatral “La vida por delante”. Mª Dolores Rivas la entrevista en el número 14 de INTROVERSION.

Se define como “actriz vocacional con mucho temperamento, una gran confianza en sí misma y una disciplina capaz de atravesar muros”. Pero antes fue “una niña llena de fantasía” y cree que los años de infancia que pasó en Marruecos, en una época en que tres civilizaciones convivían allí en perfecta armonía, marcó su carácter, así como la educación que recibió de su madre “una mujer muy liberal”. Viendo su temprana vocación artística, ella arrastró a Madrid a toda la familia para que la niña pudiera asistir al conservatorio y a una escuela de danza, eso sí, sin dejar los estudios. “La verdad es que he sido una niña un poquito machacada por la madre, que me hacía estudiar de todo, pero a mí me gustaba, yo soy estudiosa por naturaleza”; incluso recibió una beca para hacer ballet español clásico en Inglaterra, aunque un problema familiar la obligó a trabajar desde los 14 años: “en lo que sabía, que era bailando”.
Después llegó el éxito con “Las chicas de la Cruz Roja”. “El éxito es siempre muy gratificante”, afirma, “lo que te destroza es tener éxito y que te olviden inmediatamente, pero no ha sido mi caso”. De esa época recuerda los estudios de inglés y francés a los que la obligaba su madre para estar más preparada para su carrera, sus películas en el cine combinadas con el teatro dramático en televisión y sus obras de teatro como primera figura… “…y me daba tiempo a tener novio”, nos confiesa, entre risas, “a mí siempre me ha dado tiempo de todo”. Y nunca el éxito se le subió a la cabeza: “quizás lo he tenido desde muy joven y con mucho esfuerzo, y como me gusta mi profesión y mis compañeros y nunca he sido maltratada… ¡Yo no puedo contar nada malo! Nadie me ha hecho daño, soy una privilegiada. Quizás es por mi carácter, siempre me he hecho amiga de mis compañeros y del equipo técnico”.
De esos compañeros, grandes nombres del cine, del teatro y de la televisión, recuerda con mucho cariño a Conrado San Martín, Fernando Fernán-Gómez, Fernando Rey, Jesús Puente y otros. Pero su agradecimiento máximo es para Tony Leblanc, que a los 19 años la puso “delante de él en el cartel, en ‘Ven y ven al Eslava’”, aunque Leblanc era una estrella consagrada y ella casi una desconocida. Tony le enseñó una gran lección: “Hay que ceder el puesto a la gente que se lo merece”.

Pero esta artista privilegiada por derecho propio también ha tenido que enfrentarse a fracasos: “Uno fue el programa ‘Mi abuelo es el mejor’, que duró tres días y me marcó profundamente porque había puesto mucha ilusión en él, pero estuvo mal planteado. Además era un momento en el que yo estaba muy débil sentimentalmente porque me estaba separando y no supe imponer mi criterio. Luego tuve otro fracaso tremendo con una producción que hicimos mi exmarido y yo para Antena 3. Como no cubrió las expectativas no se cobraron los derechos de producción y tuve que afrontar un coste tremendo…” Pero incluso de esas experiencias se siente satisfecha: “Tener fracasos en la vida también es importante”. Además, su familia siempre ha estado a su lado en esos momentos: “Tengo a mi hermano y a mi cuñada y tengo dos hijos estupendos; todo eso hace que pise el fondo de la piscina y tome impulso. Yo traspaso muros si es necesario con tal de proteger a los míos. Lo primero es mi familia y a partir de ahí, todo lo demás”.
En la actualidad, nuestra Concha está inmersa en dos actividades que le producen grandes satisfacciones. Una, interpretar a Madame Rosa, una prostituta retirada, en la obra de teatro ‘La vida por delante’; la otra, ser la imagen de Indasec, cosa que le ha causado algún problemiilla pero que reivindica con orgullo: “Me decían ‘¿Y por qué no anuncias cremas de belleza, con lo guapa que eres, o dentífricos, con los dientes tan sanos que tienes?’, pero como soy muy arriesgada, por qué no iba yo a anunciar algo que hay tantísima mujer que utiliza, de una manera oculta y callada. Al principio me produjo mucha risa, había periodistas que se reían de mí, que si la chica ye-yé, que si las pérdidas de orina, pero como ves hablando conmigo, soy una persona muy fuerte y muy valiente y dije ‘¿Qué pasa? ¿Sean Connery no tiene pérdidas?’ Los anuncios para hombres son finísimos, que si impotencia, que si cómo se les puede ayudar… ¿Y en las mujeres es una risa? Me encanta ser la imagen de Indasec, ojalá lo sea durante muchos años y ojalá me ayude a mí como está ayudando a tantas mujeres.
Estas reivindicaciones enlazan con el papel de la mujer madura en la sociedad, a la que ella ve muy “bombardeada” por la publicidad: “Que si tenemos que operarnos de estética, someternos a dietas para parecer más jóvenes… Yo es que ya lo he superado, hija mía, yo no puedo dar consejos porque estoy encantada de la vida en este momento. Sólo me preocupa hacer bien mi trabajo con ‘La vida por delante’ y que mis hijos sigan creyendo que soy una señora estupenda”.
Sobre esto último, Concha puede estar tranquila, y no sólo en lo que se refiere a sus hijos: hay consenso general al respecto.
Cargando...
One Response for "Concha Velasco en INTROVERSION"
Es una de las grandes de nuestro cine y además comprometida. Ver http://www.youtube.com/watch?v=4bcr6wu6GXM
Escribe un comentario