Desde “Waku-Waku” a “Perdidos en la tribu”, la historia televisiva de Nuria Roca es una buena muestra de cómo han evolucionado los contenidos en este medio. Joven y veterana al mismo tiempo, Nuria ha demostrado que es una todoterreno en la pequeña pantalla y también en la vida real, donde esta licenciada en Arquitectura Técnica ejerce, además, de modelo, escritora, esposa y madre. Anna T. Farran desvela todos los interrogantes acerca de esta presentadora y actriz que destaca por su naturalidad y su atractivo.

Una sonriente Nuria Roca

Nacida en Montcada (Valencia) en 197, Nuria se define como “una mujer vital”, con entrañables recuerdos de su infancia y adolescencia, y cree que todo en la vida (al menos, en la suya) es “una sucesión de casualidades”. Unas casualidades cimentadas en el talento y en el encanto personal, como cuando Chicho la llamó para presentar “Waku-Waku” tras verla en Canal 9 (adonde había llegado tras un concurso al que se presentó para pagarse la carrera); o cuando acabó casándose con el periodista Juan Del Val, al que debió de impactarle mucho la entrevista que le realizó en 1999 para la revista MAN. “Yo creo en las casualidades, en la suerte y también en las causalidades”, nos dice en este sentido.

Los proyectos más recientes de Nuria han sido “Factor X”, “Tienes talento”, “El gran quiz” y “Perdidos en la tribu”. Unos programas que tienen poco que ver con el “Waku-Waku” de sus inicios. Nuria nos habla de su percepción de la televisión actual comprada con la de la época de sus inicios en este medio. “Hay una competencia feroz, más cadenas, una oferta más variada, eso nos hace más libres como espectadores. Creo que, en general, el gusto televisivo de la población ha mejorado, aunque echo en falta ciertos espacios de antaño que seguramente ahora no funcionarían a no ser que se hiciesen algunos ajustes. Me refiero a programas de debate o espacios de entrevistas como los que hacía Mercedes Milá, por ejemplo”.

Nuria Roca en medio de la naturaleza

Pero no acaba ahí su polifacetismo: Nuria es autora de dos libros, “Sexual-mente” (Ed. Espasa Calpe, 2007) y la novela “Los caracoles no saben que son caracoles” (Ed. Espasa Calpe, 2009). El primero surgió tras su participación con su “Consultorio seximental” en el programa radiofónico “No somos nadie” de Pablo Motos. “Pablo me llamó hace 7 años y me dijo que creía que se podía hacer una sección de sexo divertida a las 9 de la mañana, y yo le dije: ‘Pues si tú lo crees, yo también’, y empecé con el consultorio. Entonces la editorial me propuso hacer un libro vinculado a ese espacio, pero yo les propuse escribir una serie de relatos cortos en primera persona con un trasfondo sexual y erótico, porque yo no soy quien para dar consejos sobre sexo, y de ahí salió ‘Sexual-mente’”. Porque Nuria Roca tiene las ideas claras acerca de este tema; por ejmplo, escuchen su opinión sobre la fidelidad: “La fidelidad es algo fantástico pero siempre fruto de un acuerdo, no como algo impuesto”, pues “basta con mirar alrededor o con ver las estadísticas, algo pasa porque la teoría se desmonta”. Con la misma claridad Nuria se expresa en los relacionado con la ropa interior: “Creo que las prendas íntimas son a la vez arma de seducción y de distracción, son fantásticas, todo lo que sea embellecernos me parece genial”.

Nuria Roca con sus libros

En cuanto a su novela “es la historia de Clara, una mujer de 35 años, divorciada y con dos hijos, que tiene una relación peculiar, y creo que maravillosa, con su ex marido. Al principio de la novela le ocurre un hecho traumático que hace que su vida dé un vuelco. A partir de aquí, la novela explica todas las cosas que le ocurren durante un año y que la llevan a descubrir, en un final sorprendente, que está rodeada de gente maravillosa que la quiere, y eso es así porque ella misma también es maravillosa”.

Una vida tan ocupada como ésta requiere mucha organización: “Tengo mis momentos de caos, la clave está en eso, en organizarse muy bien, dormir poco… Reconozco que yo soy una privilegiada porque puedo contar con ayuda, pero también tengo mis momentos, como todo el mundo”. Y prioriza que esos momentos, sobre todo cuando está con sus dos pequeños, sean “momentos de calidad”.

¿Qué puede faltarle a una mujer tan completa? “Estaría bien vivir durante un tiempo en Nueva York, espero hacerlo algún día”. Con esta actitud tan positiva, Nuria se despide ya no sin antes hablar de los recuerdos de su ya extensa carrera televisiva: “Desde conocer a Chicho hasta el último programa que he hecho y el último equipo con el que he trabajado, todos son buenos recuerdos porque los que no lo son, los he olvidado.