“Color, dibujo, volumen y estructura… para mí, la moda es jugar con esos elementos y equilibrarlos”. El universo creativo de Míriam Ocáriz es el eje de la exposición “De la idea a la pasarela” que ha inaugurado el conjunto de actos de la Barcelona 080 Fashion, plataforma que pretende dar visibilidad a los diseñadores independientes. Un numeroso grupo de personas acudió a la inauguración de esta cualitativa muestra que está abierta en Barcelona (Palau Dalmases, C/Montcada, 20) del 4 al 21 de septiembre.

Si los broches de oro suelen destinarse a la conclusión de eventos y actos, la Barcelona 080 Fashion ha dado un giro de timón para colocar dicho broche al inicio de su tercera edición -segunda si a la primera, celebrada en julio de 2007 se la considera piloto-. La plataforma de la moda independiente, enmarcada en el Plan de Dinaminación de la Moda de la Generalitat de Catalunya, ha inaugurado su programa de actos con una exposición dedicada a Miriam Ocariz, diseñadora vasca, que anteriormente (2005/06) había pasado por Tenerife y que ahora se ha puesto al día en su paso por Barcelona. “De la idea a la pasarela” es el nombre de esta muestra cuyo comisario y coordinador ha sido Marcelo Leslabay. Según su responsable, “el objetivo de esta exposición ha sido mostrar los tres perfiles profesionales que caracterizan el trabajo de Miriam Ocariz: ilustradora, diseñadora de moda y empresaria, perfiles que coinciden cronológicamente con su infancia, juventud y madurez y en la que cada una de estas etapas ha sedimentado de una manera muy sólida”. Cuenta la diseñadora nacida en Bilbao en 1968 que de pequeña se sentía muy atraída por la moda, pero que no tenía tanto la idea de ser lo que es ahora: una diseñadora y empresaria con un equipo de 12 personas, como el hecho de que le encantaba realizar figurines y dibujar.

“El dibujo es lo que más me representa”, dice, y empezando como ilustradora creó una línea de camisetas cuyas ventas le permitieron ir creando una pequeña colección que posteriormente fue creciendo hasta convertirse en la marca Miriam Ocariz que es ahora. El trazo y el dibujo, muy personal y a través del cual se intuye un universo interior profundo, es lo que siempre ha encantado a esta creadora que ahora también reconoce que se siente atraída por la estructura y el volumen. Tanto que en algún caso ha prescindido de las ilustraciones que estampan las telas con las que trabaja.

Existen dos elementos que persisten en el universo de Ocariz: los lazos y el color rosa. “Ambos son elementos muy sencillos que simbilizan un montón de cosas: la infancia, por ejemplo”. El tono predilecto de la diseñadora es también una fuente de energía e inspiración que ha servido como tapiz expresivo en esta exposición que se ha desglosado en diferentes salas. En primer lugar, la de los tejidos, donde una selección de telas diseñadas entre 1997 y 2008, con estampados propios mediante técnicas de serigrafía, manuales, rotativa y digital, recrean un mundo etéreo, casi mágico, donde los gramajes de los tejidos aportan no sólo volumen, sino también variaciones de colores y de transparencias u opacidades. La muestra sigue en una segunda sala donde se han exibido los dibujos, ilustraciones y bocetos, creados por Miriam Ocariz. Es una selección entre 1998 y 2002 que en algún caso ha sido utilizado como estampado. La Sala de la Vitrina es un contenedor de obsesiones de la creadora vasca, donde también se exponen zapatos, pañuelos y bisutería, entre otros elementos. En el Salón de Baile, 30 maniquíes muestran piezas correspondientes a colecciones desarrolladas entre 1994 y 2008.

La Capilla -rincón de especial belleza en el Palau Dalmases- se ha realizado un homenaje absoluta al rosa que tanto gusta a Ocariz. Finalmente, la Sala Mimética, donde el estampado se convierte en naturaleza, y la Sala Negra, con una selección de modelos realizados en color negro donde la diseñadora se ha detenido en la creación de volúmenes y siluetas a través del uso de las materias, cierran esta hermosa exposición ubicada en un entorno realmente apropiado.